ANDRÉS GONZÁLEZ-BARBA. SEVILLA. El escritor Manuel Gahete presentó ayer en el Ateneo su libro «Miguel Castillejo. La acción y la palabra» (Almuzara). La obra, que nace desde una vocación completamente científica, glosa la figura humana, sacerdotal y empresarial del que fuera presidente de CajaSur durante más de dos décadas.
Y como no podía ser de otra forma, además de la presencia del propio Miguel Castillejo, asistieron numerosos amigos y familiares del sacerdote cordobés. El acto -que estuvo presidido por el presidente del Ateneo, Enrique Barrero-, contó con unas primeras palabras del editor de esta biografía, Manuel Pimentel. Éste comentó que «la figura de Castillejo en Córdoba es vital», y aseveró que «es un referente en toda Andalucía». Además, siendo Pimentel ministro, le fue otorgado a Castillejo la Medalla al Trabajo.
La parte central del acto contó con una extensa presentación del libro a cargo del sacerdote y periodista José María Javierre, gran amigo de Castillejo. En su discurso lo describió como «un cura rural con una especie de matización irónica en su mirada». Asimismo, alabó el «trabajo concienzudo» de Manuel Gahete a la hora de realizar este libro, «siendo sensacional el capítulo que cuenta el asedio que sufrió CajaSur, explicando perfectamente el enfrentamiento abierto que tuvo la Junta con él».
Miguel Castillejo y Sevilla
Recordó Javierre la amistad que Miguel Castillejo ha cultivado en estos años con el cardenal Carlos Amigo Vallejo, «que ha sido siempre un amigo fiel». Además confesó que «Sevilla siempre se ha portado muy bien con Castillejo». Para este sacerdote y periodista, el ex presidente de CajaSur ha vivido momentos claves como la Transición, el Concilio Vaticano II, los cambios de Gobierno en España, las crisis económicas o la instalación de la autonomía en Andalucía. «Él es un humanista, y entre sus grandes amistades están Averroes y Tomás de Aquino, además siempre ha sido un sacerdote ejemplar».
Para Javierre, Castillejo se podría definir de múltiples formas, como «cazurro, irónico, sagaz, astuto, pensador y sacerdote por encima de todo». «Se le insultó mucho y salió íntegro de ese vendaval, pero este libro refleja ante todo la estatura de un andaluz universal».
«La acción y la palabra»
Por su parte, el autor de este libro, el poeta cordobés Manuel Gahete, comentó que el título del libro, «La acción y la palabra» se debe a que «las palabras pueden ser engañosas, pero los hechos que ha protagonizado Miguel Castillejo son irrebatibles e irrefutables y hablan por sí mismos».
Para este catedrático de Literatura, «el libro es estrictamente científico. No hay emociones, sino objetividad». Asimismo, reconoció su ingente labor de investigación en los archivos hemerográficos, «ya que durante muchos años han salido publicadas noticias sobre Don Miguel Castillejo, no sólo en Córdoba y en el resto de Andalucía, sino en toda España».
Concluyó Gahete comentando que Miguel Castillejo «tuvo una visión profética y consiguió que una caja pequeña se expandiera por toda España. En 10 años cuadruplicó el volumen de negocios de CajaSur, por eso creo que don Miguel es un hombre imprescindible».
Finalizó el acto Manuel Clavero Arévalo, quien resaltó la vocación sacerdotal, y la labor intelectual y empresarial de Castillejo.